miércoles, 27 de octubre de 2010

Eligiendo el nombre de tu bebé

Eligiendo el nombre de tu bebé

nombre de bebes
Estos algunos puntos muy importantes y a tomar en cuenta para elegir el nombre adecuado de tu adorado bebé, lee los criterios muy atentamente y empieza a pensar en uno que lo identifique claramente. Suerte!!!

El sonido ideal
Una de las cosas más importantes a considerar es cómo suena el nombre de tu bebé cuando lo pronuncias. ¿Es melodioso? ¿Es brusco? ¿Le va bien al apellido? A menudo los nombres largos van mejor con apellidos cortos y al revés.
Si combinas un nombre que acabe con una vocal, con un apellido que empiece por una vocal puede sonar un poco raro, porque se suelen pronunciar unidos ("Ana Arribas"). También es bueno evitar los nombres que rimen con los apellidos y aquellos que suenen a broma porque seguro que le gastarán muchas al niño o la niña cuando vaya a la escuela, y después también (Dolores Fuertes, Armando Casas, Rosa Losa, etcétera).

Un nombre único
Un nombre poco usual tiene la ventaja de hacer que la persona que lo lleva resalte entre los demás. Conocemos un Pedro que recuerda que en su clase había otros tres Pedros y que nadie se aclaraba sobre quién era quién. Por otra parte, un nombre que es tan raro que no se puede ni pronunciar, puede llamar excesivamente la atención y no favorecer a tu hijo. Una forma de encontrar cierto equilibrio es escoger un nombre más o menos común si el apellido no lo es y viceversa. Si el apellido de tu hijo es García, quizás quieras considerar algo más llamativo como nombre. Pero si se llama, Urrigoetxea, quizás sea mejor usar José como nombre que Arquímedes.

Familiares y amigos
Muchos padres escogen los nombres de sus bebés por el que tenía un abuelo, otro familiar o alguien muy querido por la familia. Esta opción puede proporcionar una variedad de nombres entre los que elegir. Puedes escuchar con cariño las ideas que te proponen, pero también puedes optar por no decirle a nadie lo que tú y tu esposo han decidido, hasta después de que el bebé haya nacido. ¡Y no dejes que nadie te presione para darle un nombre que no quieres! Tu tía Almerinda no es la que tiene que vivir con el nombre que a ella le gusta, es tu bebé el que tendrá que vivir toda la vida con él.

Origen y herencia
La herencia de tu bebé es una parte esencial de quién es y muy probablemente quieras que su nombre refleje eso. Tu preferencia religiosa puede llevarte hacia una cierta categoría de nombres. O quizás, tu familia tiene la tradición de llamar a los primogénitos con el nombre de sus padres. Si te gusta un nombre, pero no cumple con los requerimientos de la tradición familiar, puedes considerar utilizarlo como segundo nombre (¡o tercero o cuarto!).

Significado
Nadie va a tratar a tu hija Ingrid de forma diferente porque su nombre signifique "hija de un héroe", pero de dónde procede el nombre es algo interesante a considerar. Después de todo, si tu hijo Sixto descubre que su nombre quiere decir "adulador" quizás no le guste.

Iniciales y apodos
La gente, y especialmente los niños, pueden ser muy crueles cuando se trata de poner apodos. Por eso, intenta anticipar qué es lo que puede ocurrir con el nombre de tu hijo para evitar estas situaciones. Claro que es posible que aunque a ti ni se te pase por la cabeza que su nombre podría suscitar un apodo poco agradable, siempre puede haber algún listillo en la escuela que se lo encuentre. Pero por lo menos, intenta evitar los que son muy obvios. Además, piensa en cómo se leerán las iniciales de tu hijo. Pedro Ignacio Savín probablemente provocará algunas risas.

Recuerda que nada de lo anterior son reglas fijas. El criterio más importante para elegir el nombre de un bebé es simplemente que les guste a ti y a tu pareja.

martes, 26 de octubre de 2010

Niños Felices

Niños Felices


Claves para elevar la felicidad de tus niños

Bienestar, despreocupación, seguridad y tranquilidad, son algunas situaciones que pueden definir muy bien a la felicidad. Conseguir que nuestros hijos sean niños felices es una de nuestras principales metas, aunque no siempre es fácil conseguirlo. El "Proyecto Felicidad" fue creado justamente para echarnos una mano en este sentido.

Desarrollado por un equipo de los centros comerciales de GT Groups, el proyecto empezó en cinco centros de diferentes ciudades mexicanas, y estará siendo llevado a cabo en los meses de mayo y junio, bajo el comando y la asesoría de la psicóloga Reyna Vela. Su objetivo es descubrir, a través de diferentes talleres para padres, dirigidos por el “Comando Felicidad” que explicarán, según la edad y la necesidad de cada niño, cuáles son las facetas a potenciar en la educación de los hijos, para que sean felices. Los talleres están orientados a padres de niños entre 2 y 12 años de edad.

Para Vela, la mitad de la felicidad se debe a factores genéticos, un 10 por ciento a las circunstancias vividas, y el 40 por ciento a la actividad emocional que podemos aprender a controlar para ser más felices. Es decir, que la felicidad también se aprende. Basándose en estudios de la Dra. Sonia Pinedo y Marta Castro Pineda, la psicóloga ha desarrollado una serie de actividades rotativas apoyadas por pautas básicas que ayudan a potenciar la felicidad en los niños. El trabajo propone fomentar la gratitud, la amabilidad, el trabajo en equipo, la comunicación, integridad, y hacer actividades con los hijos. Además, durante las actividades se reproducirá un vídeo infantil y didáctico sobre los consejos para potenciar la felicidad en los pequeños.

Para el proyecto, son ocho las claves de la felicidad infantil:

- Ser amable. Niños amables experimentan más satisfacción y energía, son más cariñosos y agradables, y gozan de aceptación social.
- Dar las gracias. La gratitud favorece la estabilidad mental y enriquece el crecimiento de los niños. Los niños valoran más lo que tienen y a su entorno.
- Ser positivo. Los niños educados en un entorno positivo son más seguros y creen más en sí mismos. Tienen mayor control de su mente.
- No etiquetar. Se debe evitar rotular a los niños. Decirles "eres malo", "eres llorón", les predisponen a moldear su actitud para encajar en este perfil.
- No dramatizar. Debemos dar su justo valor a las cosas y a las situaciones. Debemos extinguir conductas como pegar, insultar o faltar al respeto.
- Logro personal. Los niños son más felices si consiguen sus objetivos por sus propios méritos. Debemos animarles en este sentido.
- Autonomía. Estimular la independencia de los niños, potenciará su autoestima, su seguridad y la confianza en sí mismos.
- Inteligencia emocional. Los niños deben aprender a controlar y regular sus emociones para resolver los problemas de manera pacífica. Eso genera tranquilidad y armonía en su carácter.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Niños amigos de la naturaleza

Niños amigos de la naturaleza

niñosy naturaleza

Nuestros niños no juegan al aire libre, no van al campo, no juegan con la tierra ni atrapan saltamontes. Según explican expertos, “El niño necesita estar en contacto con la naturaleza para su desarrollo. Necesita pasar frío, calor, sudar, descubrir los insectos… Si piensa que la leche o los huevos vienen del supermercado, le faltará una parte importante para comprender todo el ciclo biológico”.

Tenemos poco tiempo para salir con los niños, además les protegemos en exceso de cualquier cosa que pueda ensuciarles, dañarles o hacerles enfermar. A esto se suma la falta de espacios sin tráfico y el miedo a que nos puedan quitar al niño. Nos olvidamos de inculcarles el amor por la naturaleza, de que el juego al aire libre es muy importante para su desarrollo, y que les ayuda a mejorar el pensamiento crítico, la capacidad para resolver problemas o la creatividad, además de fomentar la actividad y con ello mejorar su forma física.

William Boyle periodista y autor de los libros “El último niño de los bosques” o “No dejen al niño dentro“, llama a este problema Déficit por falta de naturaleza. Según explica, cuanto menos tiempo pasan los niños en un entorno natural, más se reducen sus sentidos, físicos y psicológicos y merma su experiencia humana. Tan sólo un 21 por ciento de los niños de ahora juegan en la calle, un porcentaje muy pequeño comparado con el 70 por ciento de sus padres. Y no hablemos de sus abuelos, en tiempos en que ellos dominaban las calles porque apenas había tráfico.

El doctor Flores Fernandez recomienda que saquemos a los niños al aire libre para que descubran lo que les rodea, se suban a los árboles, se mojen en los charcos, jueguen, corran… Estamos convirtiendo en peligrosas cosas que no lo eran por la falta de contacto y costumbre. El mensaje está claro, ¡ niños al campo !